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Hilos que conectan el autismo

Manolo, un cantante de madera de pino, se presenta mañana en el Museo Nacional de San Carlos de la Ciudad de México

Hilos tensados por una cruz de madera y metal para dar vida a un títere de fabricación casera son el conducto que Mario González Serrano utiliza para tender puentes entre el incomprendido mundo del autismo y el resto de la población.

Cargado en los brazos de este artista, Manolo Bolaños, un cantante hecho de madera de pino, viajó de España a México para presentarse este domingo en el Museo Nacional de San Carlos y hablar de inclusión.

¿Y por qué el autismo?, vamos a ver, yo soy un títere; soy un títere de hilo que lo que creo y tengo que hacer es llevar un mensaje por el mundo, y en este caso vi bastante oportuno, cuando me llamaron de Aunar autismo (clínica) en México, poder contar a través del arte, cosas que otros no tienen el poder de hacer, porque yo, como títere, puedo hablar de más cosas que un humano, ¿sabes?, y nadie me juzga porque soy un títere, por eso voy a hablar de autismo”, dijo Manolo, en entrevista con Excélsior.

Hace seis años, luego de terminar la carrera de arte dramático en Madrid, Mario creó a Manolo; lo talló a mano, formó su cara, y le cosió su vestuario negro.

Luego se lanzó en busca de sus sueños por el mundo con su nuevo compañero de viaje. Desde entonces ha visitado 28 países, llevando el arte en un espectáculo que monta en plena calle. Y ahí descubrió lo que es la discriminación.

«Cuando estuve en Australia, concretamente, estaba tocando una guitarra en la calle y me encontré con escenas de racismo.

«Hubo una vez en la que me escupieron dentro de la funda de la guitarra porque yo cantaba en español, me decían ‘español de mierda, vete a tu país a trabajar, aquí no te entendemos esas canciones’.

«Entonces, como en ese momento tenía yo un títere, que nadie sabía de qué país era, se me ocurrió la idea de que éste podría hablar en cualquier idioma, podía hablar en japonés, inglés, italiano o español”, recordó.

Así, junto con Manolo, su compañero de vida, Mario de 27 años entendió que el arte sería un vehículo para poder apoyar diversas causas. El autismo, una de ellas.

«Cuando me llamaron estaba en Polonia, estaba en Varsovia concretamente, me llamó Nancy, que trabaja aquí en Aunar autismo, me dijo ‘oye, Manolo, ¿qué estás haciendo por ahí?, ¿te quieres venir a México a hablar de nosotros?’. Dije: vamos para allá a México, qué chingón, aquí estoy en México, ¡viva México!”, contó el peculiar títere de ojos verdes, 55 centímetros de altura y un peso de tres kilogramos.

Tras ser contactados por la clínica Aunar autismo, que promueve la inclusión de niños con esta condición, Mario y Manolo se volcaron con la causa.

Estando en Varsovia, el titiritero y su títere grabaron un video que se hizo viral: “Ya lo ha dicho Mario: soy autista y me vuelco con esta causa, porque a veces yo también me siento un poco discriminado, así que no seas malo y haz que este mundo sea un poquito mejor, el autismo no se ve, pero tu reacción ante éste, sí; haz la diferencia aceptando la diferencia y recordar a todos los capullitos de primavera, cada uno puede poner un grano de arena”.

«Creo que lo más importante es que a través del arte hagamos entender a muchas personas que desconocen esa problemática, qué hay que respetar a estas personas, porque no merecen ser discriminadas; así que intento que haya un mensaje oculto, que vaya desde el principio hasta el final donde se les haga recapacitar.

«Manolo es un cantante y es su rol, pero entre las canciones vamos a contar una pequeña historia y lanzar unos pequeños dardos sobre el autismo para cerrar como un arco, el mensaje que queremos transmitir, de no discriminación”, explicó Mario González Serrano.

Publicado en Mundo

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