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Guadalajara tiene un museo que resguarda a 2 mil 587 muertos

En 1845 recibió el primer cuerpo sin vida y 174 años después el Panteón de Belén es un importante museo a nivel nacional por el valor histórico de los difuntos que alberga y las tétricas leyendas que de él emergen

Guadalajara, Jalisco.- Qué un recinto se convierta en museo no se da de la noche a la mañana. Tuvieron que pasar cerca de un siglo y medio para que un jardín frutal se convirtiera en lo que los tapatíos hoy conocen como: Museo Panteón de Belén.

En 1845 el Hospital Civil de Guadalajara contaba con un enorme patio en la parte trasera, el cual -con la sombra que emitían las decenas de árboles frutales- invitaba a sus médicos y enfermeras a tomar un merecido descanso luego de pesadas horas de trabajo.

Pero ese año, aquella extensión de 144 metros por cada uno de sus cuatros lados, cambió de función. Fue la muerte de la pequeña Rosa Palomar, de apenas un año y cuatro meses de edad, quien lo propició al ser la primera persona que yacería bajo tierra en lo que pronto se convertiría en un campo santo.

Panteón de Belén en sus inicios
Fotografía antigua del  patio trasero del Hospital Civil, se cree pudo ser tomada en 1829 antes de que el espacio fungiera como cementerio. En ella se aprecía un pasillo escoltado por decenas de árboles frutales y de ornato.
Foto: Cortesía Alejandro Bernal, guía turístico del Museo Panteón de Belén.

Pese a que al terreno ya empezaban a llegar cada vez más cuerpos en busca de su último descanso, el lugar cerró por unos meses. No obstante, abrió sus puertas en 1848 convirtiéndose en el panteón que albergaría a las personas que en vida pertenecieron a las más altas esferas sociales dentro del mundo de la política, educación, ciencia, música y literatura de la región.

Exterior del Museo Panteón de Belén
Fachada exterior del Museo Panteón de Belén, ubicado avenida Belén 684, colonia El Retiro, en el centro de la ciudad de Guadalajara, Jalisco. Foto: Carolina Solís

Para 1981 el recinto ya conocido como Panteón de Belén, en relación a la calle en que se encuentra ubicada su entrada principal, recibió a la última persona que fue sepultada en sus adentros. Pero, para esta fecha cada una de sus mil 650 gavetas y 937 sepulturas (entre tumbas, capillas y mausoleos) ya emanaban historias y hasta tétricas leyendas.

Debido a la bella arquitectura del lugar (diseñada por el arquitecto Manuel Gómez Ibarra) y a la gran importancia de los difuntos que en el Panteón de Belén yacían, en 1996 se iniciaron los trámites para que el recinto fuera declarado museo.

Cabe destacar, que, por su riqueza arquitectónica, el Museo Panteón de Belén también está protegido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia y es considerado Tesoro Arquitectónico Nacional.

Actualmente, el Museo Panteón de Belén ofrece una serie de recorridos turísticos diurnos y nocturnos para todas aquellas personas que deseen conocer su historia. Si deseas hacerlo en estas fechas cercanas al Día de Muertos programa con tiempo la compra de los boletos de acceso, ya que en cada hora de recorrido suelen atender a cerca de 490 personas.

 

Fuente: EL DEBATE

 

Publicado en Nacional

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